Trump: presidente 45
Y resultó que el bravo rubio de Donald Trump ganó las elecciones, convirtiéndose en el 45 Presidente de EEUU.
Se escribió de todo, y se imploró contra el nuevo representante de Lucifer.
Ganó con las reglas de juego conocidas por todos: con menos votos directos, sacó más votos electorales y eso es lo que cuenta. Y no es aceptable el rechazo porque ese es el sistema que existe en EEUU, conocido y aceptado por todos desde la constitución de 1787. Y el sistema de Colegio Electoral, funcionó en Argentina hasta la penosa reforma de 1994: Alfonsín y Menem ganaron con Colegio Electoral, institución que evita que los centros urbanos definan el presidente. De este modo, seguramente el inépto Scioli hubiera ganado la presidencia.
Ahora bien, Trump ganó a lo Trump, hablándole al oído del votante básico del interior profundo de EEUU, y tal vez no le dé mucho, pero le habló, y ese público ya tiene cierta satisfacción porque alguien se acordó de ellos. Según los números finales, el partido republicano sacó los votos habituales, mientras que el demócrata perdió diez millones de votos: entonces el asunto de los votos electorales contra los votos populares, queda minimizado.
Trump para su país puede ser el sujeto que impulse la economía, pero también que enfoque en las reformas pendientes. Ya habrá bastante para analizar al respecto, mientras el presidente electo va mostrado moderación a medida que se acerque la fecha de jurar por el nuevo cargo.
Se escribió de todo, y se imploró contra el nuevo representante de Lucifer.
Ganó con las reglas de juego conocidas por todos: con menos votos directos, sacó más votos electorales y eso es lo que cuenta. Y no es aceptable el rechazo porque ese es el sistema que existe en EEUU, conocido y aceptado por todos desde la constitución de 1787. Y el sistema de Colegio Electoral, funcionó en Argentina hasta la penosa reforma de 1994: Alfonsín y Menem ganaron con Colegio Electoral, institución que evita que los centros urbanos definan el presidente. De este modo, seguramente el inépto Scioli hubiera ganado la presidencia.
Ahora bien, Trump ganó a lo Trump, hablándole al oído del votante básico del interior profundo de EEUU, y tal vez no le dé mucho, pero le habló, y ese público ya tiene cierta satisfacción porque alguien se acordó de ellos. Según los números finales, el partido republicano sacó los votos habituales, mientras que el demócrata perdió diez millones de votos: entonces el asunto de los votos electorales contra los votos populares, queda minimizado.
Trump para su país puede ser el sujeto que impulse la economía, pero también que enfoque en las reformas pendientes. Ya habrá bastante para analizar al respecto, mientras el presidente electo va mostrado moderación a medida que se acerque la fecha de jurar por el nuevo cargo.
Ahora en nuestro país algunas cosas cambiarán para complicarnos y otras para beneficiarnos. Mientras tanto ya tenemos un saldo negativo en Argentina: tanto el presidente Macri, como su canciller Malcorra quedaron expuestos al, tanto por el favoritismo hacia Clinton, como la falta de contactos con el Partido Republicano y el equipo del presidente electo Trump. El embajador Lousteau, mayor responsble aún, en la misma sintonía.
Para concluir: nos preocupa más este nuevo Darth Vader, y olvidamos que en Argentina tenemos nuestro lado oscuro representado por peronismo y radicalismo. Pueblo idiota.
Para concluir: nos preocupa más este nuevo Darth Vader, y olvidamos que en Argentina tenemos nuestro lado oscuro representado por peronismo y radicalismo. Pueblo idiota.
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