Rebelión en lo de Mitre
Rebelión en lo de Mitre, porque no se puede entender de otra forma.
Todo comenzó con el editorial "No más venganza" (link al pié) del lunes 23nov.
Periodistas de renombre como Mariano Obarrio y Hugo Alconada Mon, adherentes al evento.
Una rebelión que buscó despegarse del editor del diario (dueño formal o no, sí es el editor responsable y a su vez, sucesor del fundador). Siempre el editorial de La Nación fue del editor, y ese editor es un Mitre, y esos editoriales siempre fueron de un Mitre, hace ya 145 años. Y ese editorial es la opinión del editor, nunca de los periodistas que trabajan allí.
La cosa es que se mal leyó el texto, y cascada mediante, se mal interpretó, y más cascada luego, lo de siempre que se hizo moda desde 2003: asamblea, declaraciones, manifiesto, publicación y viralización.
Señores periodistas de La Nación: quedaron en ridículo!
Y ridiculizaron al diario.
El editorial comienza citando a Norma Morandini: no se puede hacer DDHH, arrasando los DDHH de otros. Y esos DDHH de otros son de los procesados y condenados.
El editorial menciona la teoría de los dos demonios: sí, es correcta y existió, le guste a quien le guste. Y aunque no fue aceptada en términos políticos y judiciales, sí puede ser mantenida en el ámbito intelectual e histórico: espacios que aún nos deben una explicación completa del desastre de ambos terrorismos de los setenta.
El editorial NO PIDE en ningún renglón una amnistía. Tan solo pide el fin de los juicios: y un fin de juicio en un estado de derecho republicano, es la prosecución del proceso hasta su sentencia. Tan difícil de entender?
Los procesados y condenados, que guste o nó, merecen un debido proceso, cosa que no han tenido porque sus causas fueron manejadas y/o cajoneadas por decisión de jueces militantes o jueces temerosos a partir de la instrucción de la Presidente CFK. Y se agrega el caso de procesados y condenados con beneficio de ancianidad para cumplir sus penas en domicilio particular que le son denegados: está en la ley, o hay DDHH para unos, pero no para otros?
El periodista de La Nación Adrián Ventura, abogado, ha citado varias veces lo irregular de estos procesos pendientes de sentencia, mencionando expresamente la intervención de operadores del Poder Ejecutivo.
Don Mitre viene escribiendo sobre este asunto hace varios años y no menos de cinco veces al año: recién ahora se enteraron los periodistas de La Nación?
En la noche del lunes 23nov, en el prograna de TN de Carlos Pagni, el periodista Ricardo Roa (editor de Clarín), mencionó que la grieta construida por el régimen K, es muy profunda, caló hondo en la sociedad, y será en el ámbito de la prensa donde más tiempo tomará superarlo. La rebelión en La Nación, un claro ejemplo. [al pié una nota de Roa sobre "la grieta"]
Como Mitre citó a Norma Morandini, yo cito a Andrés D'Alessio. Durante el gobierno de Néstor Kirchner, la periodista Mónica Gutiérrez entrevistó a algunos miembros de la cámara que juzgó y condenó a los ex comandantes, junto al ex fiscal Strassera. Allí, el gran jurista e integrante de dicha cámara Andrés D'Alessio dijo: "este gobierno hace justicia arrasando el derecho".
El saldo de la rebelión en La Nación es la clara evidencia de cuan profundo han infectado los standards K en nuestra sociedad: llevará muchísimo tiempo volver a una cultura dentro de la ley, la constitutución y la república. El régimen K ha decretado que los DDHH solo están bajo la potestad de una feligresía, y el pueblo aceptó manso que no estén bajo la guarda de la Constitución.
¿Será entonces que todo asunto de DDHH debe pasar por el visado del standard K? ¿Quién o quienes llevan esa oficina? ¿Deberá reconocerse copyright? ¿Oblar un tributo por tocar un bien registrado: los DDHH?
2015NOV23 LANACION
2015NOV24 CLARIN
Todo comenzó con el editorial "No más venganza" (link al pié) del lunes 23nov.
Periodistas de renombre como Mariano Obarrio y Hugo Alconada Mon, adherentes al evento.
Una rebelión que buscó despegarse del editor del diario (dueño formal o no, sí es el editor responsable y a su vez, sucesor del fundador). Siempre el editorial de La Nación fue del editor, y ese editor es un Mitre, y esos editoriales siempre fueron de un Mitre, hace ya 145 años. Y ese editorial es la opinión del editor, nunca de los periodistas que trabajan allí.
La cosa es que se mal leyó el texto, y cascada mediante, se mal interpretó, y más cascada luego, lo de siempre que se hizo moda desde 2003: asamblea, declaraciones, manifiesto, publicación y viralización.
Señores periodistas de La Nación: quedaron en ridículo!
Y ridiculizaron al diario.
El editorial comienza citando a Norma Morandini: no se puede hacer DDHH, arrasando los DDHH de otros. Y esos DDHH de otros son de los procesados y condenados.
El editorial menciona la teoría de los dos demonios: sí, es correcta y existió, le guste a quien le guste. Y aunque no fue aceptada en términos políticos y judiciales, sí puede ser mantenida en el ámbito intelectual e histórico: espacios que aún nos deben una explicación completa del desastre de ambos terrorismos de los setenta.
El editorial NO PIDE en ningún renglón una amnistía. Tan solo pide el fin de los juicios: y un fin de juicio en un estado de derecho republicano, es la prosecución del proceso hasta su sentencia. Tan difícil de entender?
Los procesados y condenados, que guste o nó, merecen un debido proceso, cosa que no han tenido porque sus causas fueron manejadas y/o cajoneadas por decisión de jueces militantes o jueces temerosos a partir de la instrucción de la Presidente CFK. Y se agrega el caso de procesados y condenados con beneficio de ancianidad para cumplir sus penas en domicilio particular que le son denegados: está en la ley, o hay DDHH para unos, pero no para otros?
El periodista de La Nación Adrián Ventura, abogado, ha citado varias veces lo irregular de estos procesos pendientes de sentencia, mencionando expresamente la intervención de operadores del Poder Ejecutivo.
Don Mitre viene escribiendo sobre este asunto hace varios años y no menos de cinco veces al año: recién ahora se enteraron los periodistas de La Nación?
En la noche del lunes 23nov, en el prograna de TN de Carlos Pagni, el periodista Ricardo Roa (editor de Clarín), mencionó que la grieta construida por el régimen K, es muy profunda, caló hondo en la sociedad, y será en el ámbito de la prensa donde más tiempo tomará superarlo. La rebelión en La Nación, un claro ejemplo. [al pié una nota de Roa sobre "la grieta"]
Como Mitre citó a Norma Morandini, yo cito a Andrés D'Alessio. Durante el gobierno de Néstor Kirchner, la periodista Mónica Gutiérrez entrevistó a algunos miembros de la cámara que juzgó y condenó a los ex comandantes, junto al ex fiscal Strassera. Allí, el gran jurista e integrante de dicha cámara Andrés D'Alessio dijo: "este gobierno hace justicia arrasando el derecho".
El saldo de la rebelión en La Nación es la clara evidencia de cuan profundo han infectado los standards K en nuestra sociedad: llevará muchísimo tiempo volver a una cultura dentro de la ley, la constitutución y la república. El régimen K ha decretado que los DDHH solo están bajo la potestad de una feligresía, y el pueblo aceptó manso que no estén bajo la guarda de la Constitución.
¿Será entonces que todo asunto de DDHH debe pasar por el visado del standard K? ¿Quién o quienes llevan esa oficina? ¿Deberá reconocerse copyright? ¿Oblar un tributo por tocar un bien registrado: los DDHH?
2015NOV23 LANACION
Fuertes repercusiones por un editorial de La Nación [+]
2015NOV24 CLARIN
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