"Que la historia me juzgue...

...mi voto no es positivo, mi voto es en contra".

Y así pasó a la inmortalidad un tipo que era más que un segundón, y que hoy parece saciar la necesidad de creer en alguien que tiene el electorado argentino.

Tal vez sea un oportunista. Tal vez sea un converso. Pero lo que me preocupa es que su paso sea fugáz en la mente del electorado, quienes volverán a construir otro becerro dorado a quien adorar antes de profesar creencias en líderes naturales que le enseñen al pueblo a cumplir la ley para peticionar por sus derechos.

Este "voto no positivo" tal vez sea un destello en la oscuridad... pero qué sería la esperanza sin ese destello? Tal vez ni siquiera podríamos darnos cuenta de la oscuridad si los destellos no existieran.

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